El domingo fue dia de mudanzas. La vuelta hasta Trang la hice en compañia de Fabrice, Franccesca y sus dos angelitos que a medida que les fui dando confianza pude sentir en mi piel el lado mas diabolico de los niños.je,je.A la llegada en una agencia de viajes de la estacion habia una chica joven de unos 17 años que estaba tan gorda que cuando reia (y lo hacia muy amenudo) la tripa compañaba la risa con movimientos en forma de botes continuos e incontrolados.Pocas veces me habia topado con una dependienta tan simpatica y eficaz.Me consiguio bus para Krabi y me guardo la motxila .
En 2hrs llegamos a Krabi city pero los hoteles que llevaba apuntados como buenos estaban complet. No me quedo mas remedio que montar en una moto-taxi y seguir 20mns hasta Ao Nang.En un breve paseo que me di por la zona me dio la sensacion por momentos de estar en una costa dorada bordeada por altas paredes rocosas y no tarde en desistir.Pase la noche en unos coquetos resort regentado por italianos y se hallan al final de Nopparat Thara Beach.La cocina es excelente y en la planta de arriba disponen de una sala de estar con tv,play-station,musica y hasta un ping-pong del que disfrute tanteando a Mun,el cocinero.Ademas puedes comprar en recepcion los billetes para las islas Phi-Phi y dejar que venga el autobus del muelle a recogerte por la mañana.
En el trayecto que tarda 2:30 paran un rato para poder gozar de las vistas que ofrece la playa de Railay adornada por altos peñascos.La llegada al mediodia a Phi Phi Don fue como el cartuchazo de salida a las rebajas de unos grandes almacenes en busca del mejor bungalow al mejor precio,tal y como me lo habian advertido.Yo no me rompi la cabeza y me instale mal y caro pero con la intencion de buscar algo mejor sin el peso de la motxila y despues de una ducha fria.Casi al final de la playa de To Sai hay unos bungas regentado por una familia musulmana llamados Chong Khao que estan cubiertos por altas palmeras,son limpios,tienen Laundry, una rudimentaria sala de masajes y hasta un marquet elemental lo malo es que quedan un poco apartados de pueblo pero por 12€ al dia merecen la pena
El pueblo me parece un cocktel de agencias de viages,,restaurantes,multitudes y precios astronomicos que lo mas positivo que puedo sacar son los exquisitos pan-cake's de banana o mango rociados con leche dulce y chocolate.A tener en cuenta tambien el mega-salon de masages que tiene gente muy buena y que tras un duro dia se convierte en imprescindible.
El internet es una paciente tortura .Funciona mal y con una lentitud parsimoniosa.
Para mantenerse en forma no hay na da como subir al poit view.una subida de 40 mns entre enpinadas escalones e incomodos repechos con su merecido premio al llegar.Desde aqui mientras cojes aire se puede apreciar porque recibe el nombre de isla mariposa .
A veces solia cojer un boat-taxi hasta Hat Yao o tambien llamada Long beach.Casi al final de la playa se hallan dos rocas longitudinales que cuando estan cubiertas por la marea cada golpe de espuma se convierte en un festin para peces.Es facil encontrarse con la amenazante morena o sorprender comiendo a algun pez globo.A pocos mts esta el point-shark o area de tiburones que mas bien debe ser una ilusion o un bulo propagandistico creado por y para el turista.
Tambien me apunte al pack estrella de las agencias de viajes ,que consistia en un dia por Phi Phi Ley y los mas bellos rincones de sus alrededores.Bellos bellisimos pero petados de embarcaciones de recreo.Eramos seis australianos y yo en el cayuco petardero.Cuando nos depositaron el la blanca arena de Ao Maya me senti por momentos participe del film de Leonardo Di Caprio.Mirando desde la playa al final de la pared rocosa dela derecha se hallan una serie de cuevas intercomunicadas entre si y que hacen las delicias de los que bucean.Comimos en una tercera isla que no recuerdo su nombre y como no arroz .Una deliciosa la mazorca de maiz salvo mi comida y una siesta bajo las palmeras ayudo en la digestion. Para finalizar paramos a hacer el ultimo snorkeling en Loh Moo Dee.Su gama de coloridos, biodiversidad y transparencia la convierten en un area apropiada y recomendable a explorar.
Por la noche estuve escribiendo acompañado por la luna llena, me tome una cerveva fria sobre la terraza del super hotel de turno frente a la playa Ton Sai donde una cerveza puede resultar tan cara como en cualquier gran avenida europea.No se porque razon,en cuanto oscurece mis tobillos son siempre el blanco predilecto para los mosquitos de la zona.Una rafaga de viento que silvaba al pasar entre las patas de la silla, a la vez acariciaban mis aquiles y lo convertian en signo inequivoco de que no habia mosquitos a la vista.
1 comentario:
Hola, el comentario que aparece a la derecha en tu blog en esta entrada está tomado de la revista Ronda de Iberia y es de Eugenia rico... referencia las cosas colega. En cualquier caso tu blog es muy chulo
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